Vestimenta
Colección de trajes y vestidos de fines del siglo XIX y principios del siglo XX

Del 6 de Febrero al 30 de Marzo de 2001


Existen pocos artefactos humanos tan cargados de sentido. Forma, color, materiales, confección y función son indicios genuinos de una identidad montada en la tensión que produce el simbolismo del lujo y la difusión de lo popular.

Las maneras en que la gente se viste revela condición social, gustos, posibilidades y actitudes. La ropa se hace, se compra, se lava, se remienda, se usa y desusa ofreciéndonos -a través de un permanente juego entre similitud y diferencia- fascinante material de época.

El vestido en tanto sistema de signos es un reflejo de valores, aspiraciones y anhelos sociales, desplegados en un único dispositivo de diferenciación-semejanza... el vestido representa convención, esencia, tradición, prerrogativas, linaje, etnía, generación, religión, geografía, status, creencias y género. El vestido es uno de los signos no linguísticos de comunicación social que representa mucho más que una mera protección contra los elementos naturales.

Las funciones del vestido condicionan sus formas y estas formas originan a su vez comportamientos, posturas, gestos. Comunica una multitud de signos y símbolos acerca de quien lo lleva, trasmite significativos mensajes del pasado, de épocas y culturas desaparecidas.

Trajes y vestidos contienen gran cantidad de información acerca de la sociedad y sus valores.