La Conquista del desierto: Una guerra económica
Pedro de Mendoza y Juan de Garay trajeron de España, en el siglo XVI, los primeros caballos y vacas al Río de la Plata. En poco tiempo los animales sueltos se reprodujeron, dando lugar a la extraordinaria abundancia de ganado que se convirtió en el principal recurso económico de Buenos Aires. La producción y exportación de sebo y cuero fue incrementando paulatinamente el valor del ganado y el de los campos. Los animales se marcaron con fuego y la tierra comenzó a tener dueños en forma de "mercedes", "estancias" y "chacras", donadas por el Rey de España a los primeros colonizadores. A fines del siglo XVIII la ganadería era la actividad económica más importante del Virreinato del Río de la Plata.
El caballo fue adoptado rápidamente por los indígenas de la región, los Tehuelche Septentrionales, que recorrían grandes distancias en busca de los animales sueltos para su propio abastecimiento y para el trueque. Una importante red comercial se estableció entre los Tehuelche Septentrionales, los Meridionales y los Mapuche de Chile. El interés de los hacendados chilenos por los vacunos pampeanos incrementó las dimensiones del tráfico de hacienda a través de la cordillera y alentó el asentamiento definitivo de los Mapuche en Argentina para controlar sin intermediarios el comercio.
A principios del siglo XIX comenzó en el Río de la Plata la industria del saladero, proceso que permitía la conservación de la carne. Las exportaciones hacia Brasil y Cuba de carne salada, como alimento para la mano de obra esclava, generaron las matanzas indiscriminadas que en poco tiempo acabaron con los animales sueltos de las llanuras. La disputa por tierras y ganado entre las sociedades blanca e indígena se hizo mas violenta. Entre 1820 y 1833 los ganaderos comenzaron a expandir la frontera y los grandes malones indígenas a saquear las estancias. Para mediados de siglo los Grandes Cacicatos dominaban enormes territorios de la región, controlando los pasos cordilleranos a través de los cuales trasladaban anualmente cerca de 20.000 cabezas vacunas.
Hacia
1830 la decadencia de la industria del saladero y la necesidad de Inglaterra
de abastecerse de materia prima para su industria textil, llevaron a los
ganaderos porteños a intensificar la producción lanar destinada
a la exportación. Alrededor de 1870 se abrió la posibilidad
de exportar carne a los mercados europeos gracias a la invención
del frigorífico. Esto promovió la idea de destinar los mejores
campos pampeanos a la producción vacuna y de ocupar los de la Patagonia
para la producción lanar. Se hizo imprescindible por lo tanto, no
solo defender las estancias fronterizas del acoso indígena, sino
además lograr una mayor expansión territorial. Sumado a esto,
las aspiraciones chilenas de ocupar la Patagonia, determinaron la urgencia
de una avanzada definitiva que asegurara la soberanía nacional sobre
estas tierras. La campaña militar del General
Roca en 1879, con su cuota de exterminio físico y desintegración
cultural indígena, permitió la expansión y protección
de una economía agroexportadora. La construcción de ferrocarriles,
el tendido del telégrafo y el fomento a la inmigración europea,
concretaron su profundo reordenamiento territorial.
Copyright. 1992. Helena Aizen.