"La ciudad
de los Césares esta encantada en
la cordillera de los Andes, a la orilla de una gran lago. El día
de Viernes Santo se puede ver, desde lejos, como brillan las cúpulas
de sus torres y los techos de sus casas, que son
de oro y plata macizos..."
Las primeras expediciones
por las costas de La Patagonia, en el siglo XVI, fueron parte del gran
esfuerzo desplegado por españoles y portugueses para encontrar nuevas
rutas marítimas hacia las Indias Orientales. Pero solo la leyenda
de la riqueza de la "Ciudad de los Césares" despertó
el interés de los expedicionarios por internarse en las inmensas
llanuras: Fueron los primeros pasos hacia la "Conquista del Desierto".
La leyenda surgió en tierras americanas en el momento de la conquista
española. Probablemente las narraciones fantásticas acerca
de esta magnifica ciudad escondida en la cordillera, hayan nacido de la
expedición perdida de Francisco Cesar, que en 1526 partió
del Río de la Plata hacia el sur. Empujadas por la codicia, durante
años, numerosas expediciones partieron en búsqueda de la
ciudad encantada.
En 1620, proveniente de Chiloé, el Capitán
Juan Fernández cruzó la cordillera y llegó hasta
el lago Nahuel Huapi. El relato de este viaje se convierte en la primer
crónica sobre la región.
En 1627 Fernández realizó una nueva expedición hacia
el norte de Neuquén al mando de 200 hombres, dirigiendo una MALOCA
(asaltos por sorpresa que daban los españoles a los indios para
robar y hacer prisioneros de guerra). "Y tuvo tan buena cuenta, que
apresó ciento treinta piezas, quitoles treinta caballos y colgó
de los árboles los indios que no pudo aver a las manos, con perdida
de solo un soldado que le mataron peleando en un paso".